«Había una vez tres muchachitas que fueron a la academia de policía. Les asignaban misiones muy peligrosas. Pero yo las aparté de todo aquello y ahora trabajan para mí. Mi nombre es Charlie»
Una de las series de mi infancia. Gracias a ella mi vecina y yo fundamos Las Gatas Enmascaradas remedo de nuestras heroínas de la pantalla, y nos dedicábamos (libreta en mano) a resolver los crímenes del barrio. Gracias a nuestras pesquisas llegamos a descubrir que los mayores1 fumaban. Y nos metimos a hurgar en todas las casas abandonadas que por entonces abundaban en Arturo Soria.
En fin, que de todo aquello: THE END.
Y bien está.
Es decir, la pandilla de la hermana mayor de Almudena, que tenían tres años más que nosotras. [volver]
Pues resulta que una de las cosas que más rabia me da es tirar comida. Y por otro lado la fruta no me gusta cuando está un poco pasada y está blandurria, dulzona y con trozos chungos. Así que he descubierto un par de cosas:
* Para aprovechar los plátanos, un batido: plátano, leche y un poco de azúcar.
* Para las peras: hacer compota. La pelas (la fruta), la troceas y la pones en una cazuela con un par de cucharadas de agua, otra de azúcar y un trozo de cáscara de limón. Queda guay. (La receta original, aquí).
En ambos casos se puede echar, opcionalmente, canela. Como yo no tengo, pues no.
* Las manzanas: las descorazonas (físicamente, claro), les echas un poco de azúcar por el hueco y algo de azúcar. Al microondas un par de minutos o así.
Rectificación: En realidad con los plátanos no hago un batido; los abro, pongo cara de asco y se los dejo a mi compañero en el plato para que se los coma él, que no tiene tantos remilgos con la fruta.
Gastroenteritis el día anterior + resfriadillo hoy (¿tendré la gripe esa?) + mal tiempo para andar en bañador mojada encima de una bicicleta + comentario desafortunado de alguien bienintencionado que me hunde (empiezan a proliferar los comentarios sobre lo conveniente de sacrificar a mi perra) = ESPANTÁ ESPIRULÍNICA TRIATLÉTICA
“Por trece motivos” es una novela que nos habla de la responsabilidad. De esa dimensión de nuestro ser que nos hace capaces de responder de nuestros actos y de nuestras omisiones. Lo que hacemos y lo que dejamos de hacer tienen influencia, grande o pequeña, en las personas con quienes nos relacionamos. No todas las consecuencias son previsibles, pero muchas de ellas sí. No todas son graves, pero algunas sí.
No se puede ir por la vida actuando de manera irresponsable. Como si fuéramos estúpidos o inconscientes. O, lo que es peor, como si no tuviéramos conciencia de lo que es el bien y lo que es el mal. No se puede actuar como si aquellos o aquellas con quienes nos relacionamos no tuviesen sentimientos y emociones. Como si no les afectase absolutamente aquello que decimos, hacemos o dejamos de hacer. La irresponsabilidad es, etimológicamente, la incapacidad de dar respuesta de los propios actos. Psicológicamente está asociada a la inmadurez o a la deficiencia mental.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez,
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.
Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom,
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud.
Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón,
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.
Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal,
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Ser y estar
Oh marine
oh boy
una de tus dificultades consiste en que no sabes
distinguir el ser del estar
para ti todo es to be
así que probemos a aclarar las cosas
por ejemplo
una mujer es buena
cuando entona desafinadamente los salmos
y cada dos años cambia el refrigerador
y envía mensualmente su perro al analista
y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche
en cambio una mujer está buena
cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
y la imaginas y la imaginas y la imaginas
y hasta crees que tomando un martini te vendrá el coraje
pero ni así
por ejemplo
un hombre es listo
cuando obtiene millones por teléfono
y evade la conciencia y los impuestos
y abre una buena póliza de seguros
a cobrar cuando llegue a sus setenta
y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
y consiga violar a la gioconda en pleno louvre
con la vertiginosa polaroid
en cambio
un hombre está listo
cuando ustedes
oh marine
oh boy
aparecen en el horizonte
para inyectarle democracia.
Y podríamos estar así el resto del día, porque apreciábamos mucho a Benedetti.